A quienes ya practican los valores, este libro les servirá para reafirmarlos, fortalecerlos y refrescarlos.

María Eugenia Acosta

Gerente general Cooperativa Vega Real y autora

Este libro nace de una convicción profunda: los valores no son un complemento de la gestión, sino su cimiento. Administración por valores en las cooperativas reúne lo esencial, lo básico y lo elemental de esos principios que sostienen a las personas, a las familias y a las organizaciones.

Es cierto, faltan criterios, quedan aspectos por profundizar y temas por desarrollar; sin embargo, aquí está lo fundamental, aquello sin lo cual ninguna estructura —humana o institucional— puede sostenerse con dignidad.

La obra ha sido escrita en un lenguaje llano, accesible y comprensible, precisamente porque no pretende excluir a nadie. Este libro puede ser utilizado por una familia para orientar a sus hijos, por una empresa como guía de transformación y sentido, o por cualquier persona que desee reflexionar sobre su manera de vivir y de actuar. No hay exclusión posible cuando se habla de valores: todo ser humano puede encontrar aquí una orientación útil.

A quienes ya practican los valores, este libro les servirá para reafirmarlos, fortalecerlos y refrescarlos. A quienes aún no los han asumido plenamente, se les ofrece una guía clara y honesta.

Por eso recomiendo su lectura en familia, valor por valor, reflexionando y asumiendo cada principio, porque es algo que hoy hace mucha falta en nuestra sociedad.

En la obra se explica con claridad cada valor, su incidencia en la vida organizacional y su verdadera importancia. Autores citados, como Jim Collins y otros referentes del pensamiento administrativo contemporáneo, coinciden en destacar valores específicos que marcan la diferencia en los resultados. Uno de los más reiterados es la puntualidad: ese hábito aparentemente sencillo que, en la práctica, separa el resultado positivo del negativo.

El libro ofrece una descripción integral de los valores abordados. Cuando exploraba su contenido para la redacción del prólogo, surgió una pregunta inevitable: ¿cuánto tiempo tomó escribir esta obra?

La respuesta es clara.

El proceso formal de documentación y escritura comenzó en 2023, apenas dos años de trabajo intenso. Sin embargo, la idea venía gestándose desde mucho antes, desde aquel proyecto de tesis sobre los valores que marcó el inicio de este camino.

No fue fácil. Lograr que el tema de la administración por valores fuera aceptado como objeto académico representó una verdadera lucha. Lo propuse en más de una universidad y fue rechazado.

Aun así, el tema me apasionaba tanto que, dondequiera que iba y tenía que desarrollar un proyecto de tesis, insistía en abordarlo. Era un reto, un verdadero desafío intelectual y ético.

Recuerdo con claridad el impacto que me causó que una universidad no lo aceptara. Llegué a debatirlo con altos ejecutivos, argumentando que sería un aporte real para las instituciones, que les beneficiaría directamente. No fue aceptado. Sin embargo, aquí, gracias a Dios, en ese momento fungían como jurados Agustín e Irene, quienes sí creyeron en la propuesta.

Eso sí, tuve que justificarla a profundidad: explicar cómo medir cada valor, cómo implementar la herramienta, cómo estructurar toda la metodología. Ese proceso de defensa fue, en sí mismo, una escuela que enriqueció mi visión y despertó en mí el deseo de seguir documentando y escribiendo.

El libro tiene 235 páginas y, honestamente, no contiene todo lo que cooperativistas y público general podrían aprender sobre la administración por valores. Muchas cosas quedaron en el tintero.

Aun así, me sentiría plenamente satisfecha si lo que está escrito se implementa y se asume con coherencia. La obra insiste de manera especial en la transparencia. Imaginen por un momento cuánto cambiaría nuestra realidad si todas las empresas se manejaran con transparencia.

Honestidad, responsabilidad, solidaridad y justicia social no son conceptos abstractos; son prácticas diarias. Si las organizaciones asumieran verdaderamente estos valores, el mundo daría un paso decisivo hacia una convivencia más justa. Es un reto, sin duda, pero las cooperativas están llamadas a ser ejemplo vivo de la aplicación coherente de estos principios.

Ese es, en esencia, el espíritu de este libro: no imponer, sino invitar; no teorizar únicamente, sino transformar desde los valores.

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