El pasado 23 de diciembre se cumplieron, 77 años de la llegada del Padre Pablo Steele a la República Dominicana, con la tarea expresa de promover y diseminar el cooperativismo en todo el territorio…

El blog del educador cooperativista Ignacio Miranda ofrece un completo informe sobre el roldesarrollado por el Padre del Cooperativismo Dominicano:

“Harvey Steele nació en Sydney, Nova Scotia, Canada, el 3 de Mayo de 1911; sus padres eran escoceses, se ordenó de sacerdote  en Mayo de 1936;  salió a misionar en China en 1938; regresó a Canadá en 1945; y llegó nuestro  país la víspera del Día de Nochebuena de 1946.

De esa llegada, acontecida el 23 de diciembre, se han cumplido 77 años.

La vida del Padre Pablo fue matizada por un trabajo duro y difícil, generalmente en ambientes de guerra y dictaduras y precariedades.

El Padre Pablo, un joven sacerdote de 35 años de edad, pero con una larguísima experiencia en el trabajo socio-económico, dedicó el mejor tiempo de su existencia al cooperativismo dominicano.

Y luego de un proceso de conocimiento de la gente en las parroquias asignadas en Monte Plata y Boyá, comenzó su trabajo cooperativo, a mediado de 1947.

En 1948 fue requerido por su Superior para trasladarse a Santo Domingo y dedicarse a la promoción cooperativa a nivel nacional.

Conocí al Padre Pablo en 1953, siendo yo un muchacho presidente de la Acción Católica en San Cristóbal y nos sugirió asumir el cooperativismo como estilo de acción social. De esta sugerencia surgió la Cooperativa de Ahorro y Préstamo San Agustín.

Si se me pidiera una autodefinición, diría que soy maestro. Los maestros practicamos constantemente las definiciones. En mi larga carrera de maestro, he tenido que definir muchas cosas.

Ahora me corresponde definir al Padre Pablo Steele. Podría decir que   es un maestro de educación  en valores orientados a la creación de infraestructuras de participación para el desarrollo integral, usando la estrategia preferencial de iniciar por organismos existentes.

La educación es un saber integral que incluye instrucción, práctica, actualización, programación, ética.

Medios fundamentales de la educación, son la escuela, el libro, la pedagogía,  el estilo de vida. El Padre Pablo llenó con creces estos medios.

Taller, círculos de estudio, estudio de casos, fueron prácticas pedagógicas usadas por el Padre Pablo. Valor es la esencia de todo ser que se enraíza en principios, definidos como las normas fundamentales que rigen la convivencia humana, cuyos frutos solo pueden cosecharse mediante la virtud que es la práctica del valor, los principios.

El Padre Pablo asumió una educación en valores encarnando el estilo recomendado por Santiago Apóstol, comunicado en el Capítulo III de su Carta: “…el saber que baja de lo alto es, ante todo, límpido y luego apacible, comprensivo y abierto, rebosa buen corazón y buenos frutos, no hace discriminaciones ni es fingido”.

Sus enseñanzas estaban se fundamentaban en la búsqueda de la justicia social que contiene el reconocimiento de lo que a cada uno corresponde legítimamente en función de su dignidad humana, y la participación de todos los miembros de la sociedad en todas las riquezas económicas, culturales y espirituales de ésta, en proporción al esfuerzo personal.

Valor derivado de la justicia es la equidad que consiste en la aproximación de los polos opuestos que, en la economía sería: ingresos máximos y mínimo, precio y costo, tasas de interés activa y pasiva.

En la búsqueda de la justicia y la equidad, el Padre Pablo enseñó, como instrucción y como estilo de vida, los valores de la austeridad y el ahorro.

Fue tan austero y discreto como enérgico no solo frente a lo que enseñaba a los demás sino también en su estilo de vida en lo que decía pero también en lo que hacía.

El voto de pobreza para él no era una promesa sino que lo encarnaba: jamás compitió en presumir de lo que sabía, como vestía, la habitación en que vía o la cama en que dormía.

El eje central de su enseñanza fue la educación en el valor del ahorro.

Las estructuras predilectas de participación fueron las cooperativas y la familia, porque entendió que ambas se complementan. Es la familia, como célula vital de la sociedad, donde se aprende la virtud del ahorro. Por eso como las cooperativas eran, sobre todo “cosas de hombres”, les enseñó la importancia del comportamiento orientado a la formación de hogares sólidamente constituidos por el respeto mutuo.

Su estrategia de promoción consistió en ir, en primer lugar a las estructuras parroquiales, usando un criterio fundamental del cooperativismo, válido para aquella época como para hoy día, que es el vínculo”.

Fuente:

https://fundacionhumanismointegral.blogspot.com/2011/12/padre-pablo-y-los-inicios-del.html

https://fundacionhumanismointegral.blogspot.com/2011/12/padre-pablo-y-los-inicios-del.html

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