Estigmatizar a las cooperativas por posibles casos aislados es tan injusto como afirmar que todos los políticos son íntegros y coherentes. La generalización distorsiona la realidad y debilita la credibilidad del discurso oficial.
Deivinson Jiménez Heredia
Julio 30, 2026, Santo Domingo, R.D. – El presidente de Ecuador, Daniel Noboa, declaró recientemente que parte del dinero ilícito proveniente del narcotráfico, la minería ilegal y otras economías ilícitas estaría siendo lavado a través de algunas cooperativas de ahorro y crédito, además de otras entidades financieras y aunque aclaró que no todas las cooperativas están involucradas, estas afirmaciones generan un riesgo reputacional para el sector cooperativo en su conjunto.
Cuando una autoridad pública señala que un segmento específico del sistema financiero es utilizado para delitos, corre el riesgo de estigmatizar injustamente a todo el sector.
En este caso, mencionar directamente a las cooperativas puede afectar la confianza de los socios y la ciudadanía, aun cuando la mayoría de estas instituciones operan con transparencia y apego a la ley.

El lenguaje institucional debe ser preciso: lo correcto sería afirmar que “el sistema financiero en su conjunto puede ser utilizado por actores criminales”. Esto evita discriminación hacia un segmento específico y preserva la reputación de las cooperativas, que cumplen funciones esenciales de inclusión y desarrollo económico.
Estigmatizar a las cooperativas por posibles casos aislados es tan injusto como afirmar que todos los políticos son íntegros y coherentes. La generalización distorsiona la realidad y debilita la credibilidad del discurso oficial.
El cooperativismo es un movimiento universal, basado en principios de solidaridad, democracia y desarrollo comunitario. Reducirlo a un estigma asociado al lavado de activos es desconocer su aporte histórico y social. Cada caso debe ser tratado en su contexto, con pruebas y procesos judiciales claros, sin comprometer la imagen de todo el sector.
La lucha contra el lavado de activos debe ser firme, pero también responsable en el lenguaje y en la precisión institucional. Preservar la reputación del cooperativismo significa preservar la confianza de millones de personas que dependen de él para su bienestar económico y social. El cooperativismo no es un problema: es parte de la solución, y como tal merece ser defendido con argumentos sólidos, prudencia institucional y conciencia social.
Fuente: https://www.elcomercio.com/actualidad/seguridad/noboa-anuncia-mayor-control-cooperativas-presunto-lavado/?utm_source=copilot.com










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