Daniel Campusano, Manuel Terrero Flores (Lico), Pedro Núñez Amador (Pelacho), José Labata Abreu, Ángel María Pérez Campusano y Clemente Guzmán Dolores fueron homenajeados por su legado histórico en la construcción del cooperativismo dominicano.
Manoguayabo.– La Cooperativa Manoguayabo rindió un emotivo homenaje a seis de sus pioneros fundadores, exaltando su memoria, legado y trascendencia histórica, rescatando del olvido a quienes forjaron los cimientos del cooperativismo dominicano, realizando así un verdadero acto de justicia cooperativa.

La Cooperativa de Ahorro, Crédito y Servicios Múltiples Manoguayabo (CoopManoguayabo) fue fundada el 13 de octubre de 1946.
Esa es una fecha que marca el inicio del movimiento cooperativista dominicano, con el impulso de los Misioneros Scarboro, liderados por el reverendo Padre Alfonso Chafe, quienes convocaron a un grupo de vecinos que dispusieron de 85 centavos desde la Hermandad de San Isidro como el primer capital.
COOPMANOGUAYABO es la primera cooperativa nacional en ser fundada que aún se mantiene abierta, creciendo y mostrando el poder de la economía social para transformar la vida de los sectores más vulnerables. La empresa nació en un sector sensiblemente empobrecido en torno a la capital.
La ceremonia, celebrada en el Salón Wenceslao Núñez, contó con la asistencia de 76 personas, incluyendo familiares de los exaltados, autoridades de la cooperativa y representantes del sector.
En un ambiente cargado de emoción, se reconoció el rol fundamental de estos hombres visionarios que, en 1946, dieron vida a una institución destinada a transformar la comunidad.

Con este reconocimiento, COOPMANOGUAYABO reafirma su compromiso de mantener viva la memoria histórica del cooperativismo, fortalecer su dimensión cultural y seguir siendo un pilar del desarrollo humano y comunitario.
El presidente del Consejo de Administración, Eliodoro De La Rosa, expresó su profunda emoción al rendir justicia a fundadores que durante años permanecieron en el anonimato, destacando que ellos constituyen los verdaderos pilares de la cooperativa.

Subrayó también el legado familiar que dejaron, transmitiendo los valores cooperativistas a hijos y nietos que han presidido la entidad en distintas etapas, como las familias Pérez Guerra y Guzmán Núñez. “Este compromiso y espíritu de servicio han sido claves para la permanencia y fortaleza de nuestra cooperativa durante casi 79 años”, afirmó.
Aracelis Guzmán, presidenta de la Comisión de Exaltación, resaltó el legado de amor, compromiso social y valores como la honestidad, la perseverancia y el trabajo en equipo que caracterizaron a los homenajeados.
Recordó con orgullo su propia herencia cooperativista transmitida por sus abuelos y padres, reafirmando su vocación de impulsar esta empresa solidaria “con amor, empatía y coherencia”.
El presidente del Comité de Jóvenes, Ángel López Hijo, agradeció a los pioneros por su ejemplo de liderazgo basado en la humildad y la cooperación. Y sidjo que hay que comprometerse a mantener vivos los principios del cooperativismo, impulsar una nueva generación crítica y valiente, modernizar la institución sin perder su esencia humana y “sembrar esperanza”.
El Gerente General, Aníbal Ubri, destacó que la historia de la cooperativa “no solo honra el pasado, sino que guía el presente y proyecta el futuro”. Añadió:
“Somos herederos de una obra nacida de la fe, la humildad y la organización comunitaria. Nuestro compromiso es fortalecer esta institución con transparencia, innovación y sentido humano, tal como soñaron nuestros fundadores. Que nunca falte la pasión por servir ni la voluntad de construir juntos un mañana más justo y solidario”.

El Gerente Social, Pedro N. Guzmán, resaltó la profunda carga histórica y emocional del acto, invitando a los presentes a reconectar con la semilla del cooperativismo sembrada el 13 de octubre de 1946, bajo la guía del Padre Alfonso Chafe y con el apoyo de los Misioneros de Scarboro.
Recordó que los fundadores no solo crearon una institución, sino “una revolución humana basada en la solidaridad”, y aseguró que COOPMANOGUAYABO seguirá formando una juventud crítica y solidaria, integrando la tecnología sin perder su esencia humana y defendiendo los principios cooperativos como un legado sagrado.
Uno de los momentos más emotivos del evento fue la representación de una historia novelada que narró los orígenes de la cooperativa. Ambientada en los años cuarenta, revivió la llegada de los misioneros de Scarboro, liderados por el reverendo Padre Alfonso Chafe, quienes fundaron la institución con apenas 85 centavos desde la Hermandad de San Isidro, reafirmando a Manoguayabo como la cuna del cooperativismo dominicano.
La actividad contó con la presencia de destacadas figuras del movimiento cooperativo nacional, entre ellas la presidenta de FEDOCOOP, Lidia Montero; el director ejecutivo de CONACOOP, Deivison Jiménez Heredia; y los representantes del equipo nacional de educación cooperativa (ENECOOP), Germania Luperón y Claudio Lugo. Jiménez expresó que, en nombre de CONACOOP, “participamos con orgullo para reconocer a quienes impulsaron el cooperativismo en Manoguayabo y reafirmar nuestro compromiso de fortalecer la economía solidaria en todo el país”.

Jiménez expresó que, en nombre de CONACOOP, “participamos con orgullo para reconocer a quienes impulsaron el cooperativismo en Manoguayabo y reafirmar nuestro compromiso de fortalecer la economía solidaria en todo el país”.
También asistió el sociólogo César Pérez, quien valoró la trascendencia histórica del encuentro.
La Casa de la Cultura del Carril de Haina ofreció una presentación artística de gran calidad, reforzando el vínculo entre identidad, arte y cooperativismo.






















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