
PUNTA CANA. Publicado justo el Día Internacional de la Mujer, el documento de conclusiones del VII Congreso Dominicano de MUJERCOOP expone en detalle las aspiraciones de equidad y justicia para todas las mujeres, en un documento dado a conocer en la fecha.

Entre las reivindicaciones que plantean las asistentes al evento (144 mujeres representantes de 40 cooperativas nacionales y delegaciones de Puerto Rico, Cuba, El Salvador y otros países) figura la exigencia de equidad e inclusión, superando el postulado simple de igualdad, en especial cuando esta premisa se aplica entre seres con desigualdad de condiciones, como es el caso de hombres y mujeres, en particular por el tratamiento social y salarial.
Otras demandas que plantea el documento son el reenfoque de la formación y la educación, que deben ser entendidas y practicadas como un derecho que transforma vidas, familias y comunidades.

“Es imprescindible desmontar el esquema que contrapone hombre-mujer. Siendo el cooperativismo un modelo de ser humano, debe haber equidad. Eliminar de la mente la práctica de desagregar y clasificar por género y hacerlo por necesidades y condiciones específicas de las personas”, afirma el documento. El documento completo está publicado en el medio web de CONACOOP: www.elcooperadordigital.com.

CONCLUSIONES . EL DOCUMENTO FINAL
INTRODUCCIÓN:
Las 144 mujeres cooperativistas en representación de 40 organismos de género de 40 cooperativas, tras escuchar y participar de las exposiciones, paneles y conversatorios en el VII Congreso (nacional) y III Internacional del Comité de Mujeres Cooperativistas , realizado los días 6 y 7 de Marzo en el Centro de Convenciones del Hotel Barceló Bávaro, de Punta Cana, han concluido que:
La igualdad en educación no es un favor, es un derecho que transforma vidas, familias y comunidades. El talento siempre ha existido; las oportunidades no eran las mismas. Las oportunidades laborales son muy escasas; cuando aparecen, los puestos claves se los dan a hombres.

Es obligatorio desmontar el esquema que contrapone hombre-mujer. Siendo el cooperativismo un modelo de ser humano, debe haber equidad. Eliminar de la mente la práctica de desagregar y clasificar por género y, más bien, hacerlo por necesidades.
Debemos tener claro cómo enseñamos, cómo lo hacemos y a quién está dirigido. Es igual preparar a los jóvenes. La segregación no puede ser en base al género, sino al grupo de interés.

Buscar plenamente la inclusión, vivir en equidad e inclusión. El cooperativismo aporta un marco natural para la igualdad de género, al basarse en principios de democracia, equidad, participación y solidaridad.
La participación plena de las mujeres fortalece la gobernanza, la sostenibilidad y la innovación en las cooperativas.
La experiencia regional demuestra que cuando se generan oportunidades reales de formación, liderazgo y acceso a recursos, las mujeres transforman positivamente las organizaciones y sus comunidades.
El desafío hacia el futuro es profundizar la institucionalización de la igualdad, ampliar la participación en los espacios de decisión y consolidar una cultura cooperativa inclusiva en toda la región.

La igualdad de género en el cooperativismo es un camino colectivo que fortalece la integración, la democracia y el desarrollo de nuestras organizaciones.
Cómo crear ecosistemas con mujeres: el liderazgo femenino no es una cuota. El mañana sostenible se construye hoy. Cuando hablamos de ecosistemas transformados por mujeres, no hablamos únicamente de participación femenina, sino de mujeres que diseñan:
- Políticas públicas inclusivas.
- Que innovan modelos económicos.
- Que convierten la cooperación en desarrollo sostenible.
- Que no esperan oportunidades… las crean.
El mañana sostenible depende de las decisiones que tomemos hoy, si logramos incidir en políticas públicas, innovar con originalidad y liderar con visión sistémica.
Para avanzar hacia el desarrollo sostenible, en los planes se tiene que tomar en cuenta la singularidad y fragilidad de los ecosistemas isleños; de lo contrario, los impactos negativos sobre los ecosistemas naturales tienen el potencial de aumentar.
Para disminuir los impactos, mantener y/o aumentar la resiliencia de los ecosistemas en la República Dominicana, las mujeres somos imprescindibles.
Enfrentar los retos para disminuir los impactos negativos es clave para tener un ambiente sano, que garantice la salud, supla oxígeno, agua, alimentos y todos los servicios de los que depende nuestra vida.

LOS DESAFÍOS Y DEMANDAS DE LAS PARTICIPANTES:
Más apoyo social, educativo y laboral entre mujeres y para las mujeres.
Que la sociedad, sus organizaciones e instituciones se pongan acordes con las necesidades y condiciones de las nuevas generaciones.
Que cada quien cumpla con los roles a que están llamados, apelando a la educación.
Enfrentar con medidas efectivas y con sentido de género e inclusión el desempleo de la juventud.
RECOMENDACIONES:
A las mujeres participantes y a todo el universo femenino:
Desarrollar autoconfianza comenzando por esa actitud fomentada entre las propias mujeres, rechazando la auto desvalorización e incrementando la creencia en sí mismas entre nosotras mismas. Romper con el “yo no puedo”.
Criar y educar a los hijos con igualdad e inclusión.
Las mujeres jóvenes deben posicionarse para la inclusión con las STEM.
Evitar la competencia entre mujeres. Fomentar la sororidad y rechazar actitudes contra otras mujeres.
Que se fomente la oportunidad al primer empleo, relevando la condición de experiencias previas, porque es un contrasentido: quien no ha trabajado nunca en una profesión o técnica que ha cursado no tiene experiencia previa.
Fomentar la equidad entre hombres y mujeres, evitando actitudes y conceptos generalistas, como la igualdad muchas veces dada entre desiguales.
Garantizar que las mujeres tengan las mismas oportunidades de estudio, desarrollo y trabajo que los hombres y que el salario pagado sea el mismo independientemente del sexo.
Las mujeres debemos dejar de copiar las ideas de los hombres; ser creativas.
Servir de ejemplo y guía a la juventud. Aprender a autovalorarnos como mujeres.
Necesitamos una educación que nos enseñe a pensar, no a obedecer.
Más del 50% de las graduadas universitarias, menos del 30% ocupan cargos directivos.
LLAMADO FINAL:
“EL FUTURO DEL COOPERATIVISMO NO DEPENDE DEL TIEMPO… DEPENDE DE LAS DECISIONES QUE TOMEMOS HOY.”
EL DESAFÍO QUE TENEMOS HOY: PRESERVAR LOS VALORES DE SOSTENIBILIDAD, MIENTRAS TRANSFORMAMOS NUESTRAS INSTITUCIONES PARA EL FUTURO.
El futuro del cooperativismo no se construye reemplazando generaciones, sino uniendo experiencia y renovación. Honrar el legado, aprender de la experiencia de la generación senior y aportar innovación, liderazgo y compromiso para construir su futuro.
El cooperativismo no pertenece a una generación… pertenece a todas las mujeres, a todas las personas. Y hoy está en nuestras manos hacerlo posible, fortalecerlo y garantizar que siga siendo sostenible para las generaciones que vienen.
La educación STEM promueve el desarrollo de competencias fundamentales y habilidades transversales como la resolución de problemas, el pensamiento crítico y las habilidades colaborativas, sentando las bases para una educación innovadora en ciencias, tecnologías, ingenierías y matemáticas.
No nos conformemos con usar tecnología. Aspiremos a crearla.
LOS DOS EJEMPLOS DE SUPERACIÓN:
Y para concluir, escuchamos y vivimos dos ejemplos de superación: mujeres que reconocieron sus valores y habilidades y pudieron superar todas las murallas que se levantaron en su contra. Y vencieron.
NOS COMPROMETEMOS
A participar en la elaboración e implementación de políticas que cambien patrones que nos discriminan y oprimen, las cuales nos permitan alcanzar la independencia económica, la libertad y participar en la toma de decisiones.
Dado el 8 de marzo de 2026.
VII CONGRESO MUJERCOOP Y III INTERNACIONAL
COMITÉ DE LA MUJER COOPERATIVISTA
CONSEJO NACIONAL DE COOPERATIVAS.










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