Octubre es un mes crucial en la historia del cooperativismo dominicano. Conacoop saluda la medida y dice que es alto reconocimiento al sector que agrupa más de dos millones de dominicanos. Julito Fulcar revela alcances de la declaratoria en evento de cumplimiento en Coopnama

 

SANTO DOMINGO. El Senado de la República aprobó en segunda lectura el proyecto de ley que declara el 25 de octubre de cada año como Día del Cooperativismo en la República Dominicana, presentado por el senador de la provincia Peravia, Julito Fulcar Encarnación.

El líder del movimiento cooperativo informó a los presentes que el Senado aprobó en segunda lectura, su proyecto que declara el 25 de octubre “Día Nacional del Cooperativismo”.

Licenciada Eufracia Gomez Morillo, presidenta CONACOOP

La presidenta del Consejo Nacional de Cooperativas, licenciada Eufracia Gómez Morillo, sostiene que esa declaración es un reconocimiento a todos los hombres y mujeres que crearon las primeras cooperativas y para quienes se han mantenido, hasta el presente, obedientes a los siete principios del movimiento de la economía social en el mundo, iniciado por la acción de los precursores de la primera cooperativa en Rosdhale, Inglaterra.

“El cooperativismo merece todo el reconocimiento de la sociedad toda. Somos una fuerza social y económica que empodera sectores vulnerables y que tiene presencia en más de dos millones de dominicanos, existencia en todo el territorio nacional” afirma Gómez Morillo.

La primera cooperativa moderna, la Sociedad Equitativa de los Pioneros de Rochdale, fue fundada en Rochadle, Inglaterra, en 1844 por un grupo de 28 tejedores, según la Alianza Cooperativa Internacional (ACI). Esta cooperativa inglesa es un hito en la historia del movimiento cooperativo porque sentó las bases de los principios cooperativos modernos que se utilizan en todo el mundo. 

El proyecto de ley fue sometido considerando que las cooperativas son organizaciones socioeconómicas que actúan apegadas a los principios de transparencia en el manejo de los recursos económicos y financieros de los socios, igualdad de oportunidades, responsabilidad social, participación ciudadana y solidaridad.

En su considerando cuarto, señala que, según el texto constitucional, el Estado debe dar promoción a las iniciativas económicas populares, que, como las cooperativas, contribuyen al desarrollo de la micro, pequeña y mediana empresa, el trabajo comunitario, el ahorro y el consumo, así como acceder al financiamiento en favor de la población dominicana.

El proyecto, con ámbito de aplicación en todo el territorio nacional, promueve el cooperativismo a través de sus organizaciones y del Instituto de Desarrollo y Crédito Cooperativo Dominicano (IDECOOP)

A partir de la promulgación de la misma, se realizarán durante el mes de octubre actividades festivas de promoción en coordinación con las asociaciones de cooperativas.

Padre John Harvey Steele (Padre Pablo),

Versión IDECOOP:

La historia del cooperativismo en la República Dominicana inicia en los años cuarenta, cuando en el país se celebra Semana Social del Caribe, en la que se promueve el desarrollo de la cooperación social.

La Iglesia Católica se encargó de difundir el movimiento cooperativista en el país, y la Orden de los Scarbonos tomó el protagonismo en este tema con el brillante sacerdote Harvey Steele a la cabeza, quien es considerado el Padre del cooperativismo dominicano.

En 1952 se promulgó la primera ley relativa al cooperativismo (Ley 3431), con la cual las cooperativas ya existentes en el país comenzaron su proceso de incorporación,

Versión Vega Real

Yanio Concepción lo explica: “Durante el mes de octubre de cada año, en República Dominicana festejamos el mes del cooperativismo.

El 1° de octubre del 1946 nace la primera cooperativa en nuestro país y luego por el surgimiento del IDECOOP en octubre del 1963, mediante la ley que lo crea, que es la No. 31-63.

Obviamente, gracias a las hazañas y promoción de la formación de organizaciones cooperativas esparcidas por todo el país, cuya tarea fue realizada por los afanosos y bienaventurados sacerdotes de la Misión Sociedad de los Scarboro, provenientes de Canadá.

Padre Alfonso Chafe

Entre estos filántropos que contribuyeron a fundar el sector están los sacerdotes Alfonso Chafe, Santiago Walsh y el Padre John Harvey Steele (Padre Pablo), este último rebelde, querido y viejo visionario, quien luchó de forma denodada por la justicia social, a partir de su llegada a nuestro país una tarde, en la víspera de la Navidad, el 23 de diciembre del 1946, por Ciudad Trujillo,  en un pequeño barco de vapor. Vino con un claro objetivo: organizar a la gente más humilde en cooperativas.

Para aquel entonces, el Arzobispo Metropolitano de Santo Domingo lo era el salesiano Monseñor Ricardo Pittini, que había llegado al país en el año 1935, y es quien motiva la introducción del cooperativismo a Rep. Dominicana, para lo cual solicita el apoyo técnico a la misión de los Scarboro, a fin de conformar organizaciones cooperativas.

En los albores del año 1946, inicia la promoción del cooperativismo, como forma de enfrentar la pobreza vía estas organizaciones de la economía solidaria, enseñando a los jóvenes, a los trabajadores, empleados, a las amas de casa y a los emprendedores la extraordinaria forma de emanciparse de la pobreza a través de las cooperativas.

Amparado en los principios y valores de la filosofía cooperativista, todo esto en plena era de la dictadura encabezada por el tirano Rafael Leónidas Trujillo, lo cual le ocasionaba molestias al régimen, y a la vez asedio y acoso a los sacerdotes promotores de la organización y desarrollo de asociaciones cooperativas.

Describe el Padre John Harvey Steele (Padre Pablo), en su travesía desde el año 1946 al 1949: “Yo fui a la República Dominicana con el mismo fin de propagar los métodos e ideales de Antigonish, y en menos de diez años teníamos operando casi 85 cooperativas de ahorros y 25 cooperativas con otras funciones».

Durante esos años en la República Dominicana, traje unas 35 personas de otros países latinoamericanos, para enseñarles el método de Antigonish, y muchos de ellos regresaron a casa a empezar el movimiento en sus respectivos países”. Tomado de la obra de John Harvey Steele (Padre Pablo) titulada Viejo rebelde querido: La lucha de un sacerdote por la justicia social.

Refiere el padre Pablo Steele: “Casi todas las primeras cooperativas de ahorros en Latinoamérica nacieron del trabajo de sacerdotes católicos que estudiaron en Antigonish, Canadá, Puerto Rico o la República Dominicana”.

Hablar de democracia durante la tiranía de Trujillo le costó al padre Pablo Steele la persecución y expulsión del país, orden dada de forma directa por el dictador en el año 1959, al tiempo de prohibir su entrada a la República. Dominicana.

Porque hablar de democracia era vital para las cooperativas; y la mayoría de la población dominicana no tenía ni la más mínima idea acerca de eso, refiere Padre Steele; entonces, ¿cómo podían?, puesto que habían estado viviendo bajo dictadura durante siglos.

Y cierto día, hablando en la Cámara de Comercio de La Vega, a mediados del año 1950, una mínima ciudad de 25,000 habitantes para entonces, uno de los comerciantes en la asistencia le dijo: “Si eso funciona, usted va a acaparar el país”. Señaló que aun en los países con movimientos cooperativos muy desarrollados eso no había sucedido.

Muchos le aconsejaban que abandonara el país, narra el mismo padre Pablo, porque “Trujillo lo va a agarrar de una manera u otra”, dijeron. “Usted es demasiado popular, demasiado exitoso”.

El padre Pablo estaba consciente del rol que asumía con la organización de las cooperativas en plena dictadura: “Le seguían espías a todas partes, sabía que dado el autocrático y arbitrario tipo de gobierno, estaba constantemente corriendo el riesgo de un choque con la más alta autoridad”.

Desde entonces el establecimiento de cooperativas olía a peligro, especialmente por la nueva mentalidad de los campesinos y marginados.

Para el 1.° de octubre del 1946, empieza el surgimiento de la primera cooperativa de la época, con la fundación de la Cooperativa de Manoguayabo.

Es el primero del país con un aporte de ochenta centavos ($0.80) ahorrados a $0.20 centavos de pesos por cada socio. Luego extiende las reuniones a la Parroquia de Boya, transcurrían para entonces los meses de agosto y noviembre de 1946, y ese mismo año funda la Cooperativa San Juan Bosco, en el sector del mismo nombre en la ciudad de Santo Domingo.

De manos del padre Pablo Steele, el 1° de agosto del año 1949, con la asistencia de 25 delegados representantes de 8 cooperativas de ahorros y créditos, surge la Federación Dominicana de Cooperativas (FEDOCOOP).

Se recuerda que también el 25 de octubre del 1963 se crea el Instituto de Desarrollo y Crédito (IDECOOP), mediante la Ley No. 31-63 y en el mes de enero la Ley No. 127 del 1964, la cual regula las actividades de las cooperativas”.

Enlaces vinculados

https://conacoop.com.do/historia-del-cooperativismo-en-republica-dominicana/

https://do.municipiosaldia.com/opinion/item/35706-breve-historia-del-cooperativismo-en-la-republica-dominicana

https://yanioconcepcion.com/2021/10/25/cooperativismo-dominicano-3/

https://coopvegareal.blogspot.com/2016/10/por-que-octubre-es-el-mes-del.

https://ica.coop/es/cooperativas/historia-movimiento-cooperativo

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